Las grandes empresas padecerán la miscelánea fiscal 2022

Dainzú Patiño | Expansión

A diferencia de las pequeñas empresas, las medianas y grandes empresas padecerán los cambios que propone la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en la miscelánea fiscal 2022.

“La simplificación fiscal anunciada se queda, en el mejor de los casos, en estos contribuyentes del régimen de confianza que tributarán en un sistema de flujo de efectivo. Para el resto de las empresas medianas o grandes, la carga administrativa se incrementa notablemente, lo cual generará un mayor costo de cumplimiento para los contribuyentes”, refiere la Cámara Internacional de Comercio (ICC, por sus siglas en inglés), capítulo México.

El 8 de septiembre, Hacienda presentó la propuesta de miscelánea fiscal para el siguiente año, la cual incluye propuestas de cambios para las leyes del IVA, ISR, IEPS y para el Código Fiscal Federal (CFF). La iniciativa debe ser aprobada por el Congreso de la Unión antes del 31 de octubre.

Al respecto, Raquel Buenrostro, jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT) explicó en el Expansión Summit que los cambios vienen en el sentido de desincentivar planeaciones fiscales agresivas , especialmente de grandes corporativos cuando hacen transacciones con sus partes en el extranjero.

De acuerdo con una serie de cambios propuestos en materia fiscal, para el artículo 24 de la Ley del ISR, el beneficio para que pueda realizarse la enajenación a costo fiscal solo se otorgará a sociedades residentes en México pertenecientes a un mismo grupo, con el objetivo de garantizar la plusvalía de las acciones respecto de las cuales no se causó el impuesto correspondiente.

De acuerdo con la ICC de aprobarse representaría mayores requisitos para reestructuraciones corporativas y para poder llevar a cabo fusiones y escisiones de sociedades sin implicaciones fiscales.

Este tema es delicado, pues introduce un ingrediente de inseguridad jurídica en la reagrupación de empresas, considerando –adicionalmente- los tiempos que está tomando el SAT para recibir avisos, otorgar citas o emitir autorizaciones. Aquí también se otorga una facultad discrecional a la autoridad revisora para considerar que una fusión o escisión carece de razón de negocios, lo que implicaría que los activos transmitidos con motivo de esos actos se consideren como una enajenación para efectos fiscales, detalla el análisis de la ICC.

Cierran puertas
“A los grandes contribuyentes les están cerrando la puerta a distintos tipos de deducciones que estaban afectando la recaudación. Por ejemplo, se establecen restricciones al pago de regalías. También se cierra la posibilidad de que se hagan cambios de residencia fiscal, que es una práctica de la que se ha abusado mucho: cambiar de país de residencia para no pagar impuestos en México. Esos generalmente los hacen accionistas de grandes negocios. Están cerrando lagunas en la ley para fortalecer la fiscalización”, comentó Luis Pérez de Acha, abogado fiscalista, y socio fundador y director del despacho Pérez de Acha e Ibarra de Rueda.

Para la Ley de ISR se propone establecer un orden para el acreditamiento de impuestos contra el ISR del ejercicio, restándose, en primer lugar, el correspondiente a los pagos provisionales realizados durante el año y, posteriormente, el monto de impuestos sobre la renta pagados en el extranjero.

“Esta prelación tiene como resultado que –prácticamente- no puedan recuperarse, por la vía de la devolución, los impuestos pagados en el extranjero”, refiere la ICC.

La recaudación del impuesto ISR a través de la fiscalización de grandes empresas ha sido muy importante para la actual administración. En el primer semestre de 2021, se registraron 188,300 millones de pesos por actos de fiscalización y 59,400 millones de pesos por eficiencia y cobranza, según datos del SAT. Los ingresos por fiscalización representaron el 13% del total de impuestos recaudados en este periodo.

Contra grandes informales
La miscelánea fiscal también propone que las empresas incluyan la 'carta porte' de manera digital, al momento de importar mercancías, al Comprobante Fiscal Digital (CFDI).

De acuerdo con Buenrostro, la solicitud de la carta porte, que da referencia del origen de mercancías importadas, no es nueva, pues esta se pide desde 2006, solo se pide que se adjunte de manera digital. Lo anterior con el objetivo de evitar el movimiento de mercancías, pues en promedio el 60% del transporte terrestre en México es informal.

“Si nosotros tenemos de alguna manera conocimiento de qué pasa en el transporte terrestre, tenemos un buen control de economía informal, no se lo estamos pidiendo a los formales”, apuntó la jefa del SAT.

Fuente: https://expansion.mx/economia/2021/09/28/las-grandes-empresas-padeceran-la-miscelanea-fiscal-2022

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